Estimulación biomecánica facial (BMS)
Estimulación biomecánica facial (BMS)
La estimulación biomecánica facial es un método no invasivo y fisiológico de trabajo con los cambios relacionados con la edad, orientado a la recuperación del estado funcional de los tejidos del rostro.

El método permite actuar no solo sobre la piel, sino también sobre estructuras más profundas que determinan la forma, el volumen y las proporciones faciales.

La estimulación biomecánica se utiliza como una alternativa a las intervenciones agresivas en aquellos casos en los que es importante preservar la arquitectura natural del rostro y trabajar sobre las causas de los cambios, y no únicamente sobre sus manifestaciones externas.


La estimulación biomecánica facial es un método no invasivo y fisiológico de trabajo con los cambios relacionados con la edad, orientado a la recuperación del estado funcional de los tejidos del rostro.

El método permite actuar no solo sobre la piel, sino también sobre estructuras más profundas que determinan la forma, el volumen y las proporciones faciales.

La estimulación biomecánica se utiliza como una alternativa a las intervenciones agresivas en aquellos casos en los que es importante preservar la arquitectura natural del rostro y trabajar sobre las causas de los cambios, y no únicamente sobre sus manifestaciones externas.

Cómo cambia el rostro con la edad
Cómo cambia el rostro con la edad
El rostro es una estructura multicapa, y la idea extendida de que el envejecimiento afecta únicamente a la piel no refleja la realidad anatómica.

Los cambios relacionados con la edad se producen en todos los niveles anatómicos, desde las estructuras más profundas hasta las capas superficiales: el tejido óseo, los músculos, el tejido adiposo subcutáneo y la piel.

Por ello, los tratamientos estéticos dirigidos únicamente a la piel y a los músculos superficiales no siempre permiten conservar la juventud del rostro a largo plazo.

La estimulación biomecánica actúa sobre todos los niveles implicados en la formación del rostro.
El método está orientado a la recuperación del estado fisiológico de los músculos y a la mejora de la interacción entre las distintas capas de los tejidos, lo que permite mantener el volumen y la forma del rostro sin el uso de rellenos artificiales.

A continuación, analizaremos cómo la estimulación biomecánica influye en cada una de las estructuras del rostro.

El rostro es una estructura multicapa, y la idea extendida de que el envejecimiento afecta únicamente a la piel no refleja la realidad anatómica.

Los cambios relacionados con la edad se producen en todos los niveles anatómicos, desde las estructuras más profundas hasta las capas superficiales: el tejido óseo, los músculos, el tejido adiposo subcutáneo y la piel.

Por ello, los tratamientos estéticos dirigidos únicamente a la piel y a los músculos superficiales no siempre permiten conservar la juventud del rostro a largo plazo.

La estimulación biomecánica actúa sobre todos los niveles implicados en la formación del rostro.
El método está orientado a la recuperación del estado fisiológico de los músculos y a la mejora de la interacción entre las distintas capas de los tejidos, lo que permite mantener el volumen y la forma del rostro sin el uso de rellenos artificiales.

A continuación, analizaremos cómo la estimulación biomecánica influye en cada una de las estructuras del rostro.

Base ósea del rostro y cambios
relacionados con la edad
Base ósea del rostro y cambios relacionados con la edad

Con el paso del tiempo, la estructura ósea del cráneo se modifica: el tejido óseo pierde progresivamente densidad y volumen, y su geometría cambia.

Cuando disminuye el soporte óseo, los tejidos blandos pierden su base de sostén, lo que conduce a su descenso.
Como resultado, se pierde la definición del óvalo facial, la piel de los párpados se vuelve más flácida, aparecen bolsas bajo los ojos, se acentúa el surco nasoyugal, las mejillas se hunden, se forman los llamados “bryls” y el rostro adquiere un aspecto más cansado y descendido.

La estimulación biomecánica actúa sobre la base ósea de forma fisiológica, a través del armazón muscular y de las estructuras adyacentes, sin intervenciones invasivas.
En un enfoque preventivo, el método contribuye a mantener la densidad y la función de soporte de la estructura ósea del rostro, ayudando a ralentizar los procesos relacionados con su adelgazamiento y a preservar
las proporciones del cráneo.



Con el paso del tiempo, la estructura ósea del cráneo se modifica: el tejido óseo pierde progresivamente densidad y volumen, y su geometría cambia.

Cuando disminuye el soporte óseo, los tejidos blandos pierden su base de sostén, lo que conduce a su descenso.
Como resultado, se pierde la definición del óvalo facial, la piel de los párpados se vuelve más flácida, aparecen bolsas bajo los ojos, se acentúa el surco nasoyugal, las mejillas se hunden, se forman los llamados “bryls” y el rostro adquiere un aspecto más cansado y descendido.

La estimulación biomecánica actúa sobre la base ósea de forma fisiológica, a través del armazón muscular y de las estructuras adyacentes, sin intervenciones invasivas.
En un enfoque preventivo, el método contribuye a mantener la densidad y la función de soporte de la estructura ósea del rostro, ayudando a ralentizar los procesos relacionados con su adelgazamiento y a preservar las proporciones del cráneo.


Equilibrio muscular y cambios en el rostro
Equilibrio muscular y cambios en el rostro

Cuando los músculos faciales se encuentran en un estado de equilibrio fisiológico, los tejidos del rostro se disponen de forma armónica: la piel se mantiene uniforme, sin pliegues ni flacidez marcada, y los contornos conservan su definición.

Con el tiempo, bajo la influencia del estrés, la mímica activa y las alteraciones de la postura, se desarrolla un desequilibrio músculo-fascial.
Este proceso puede aparecer a cualquier edad y, con frecuencia, se manifiesta mucho antes de que sean visibles los cambios asociados al envejecimiento.

En las zonas de tensión crónica aparecen arrugas en la frente, el entrecejo y alrededor de los ojos, y se forman pliegues nasolabiales profundos.
En las áreas de musculatura debilitada, los tejidos pierden soporte, se vuelven más flácidos y tienden al descenso.


Cómo la estimulación biomecánica restaura el equilibrio muscular


La estimulación biomecánica es un método de vibración profunda aplicada a lo largo de las fibras musculares, en la dirección de su contracción natural.

Como resultado, los músculos debilitados recuperan progresivamente su tono fisiológico, mientras que los músculos con exceso de tensión se relajan.

Este tipo de vibración se diferencia de forma fundamental del funcionamiento de los vibramasajeadores convencionales y de los electroestimuladores musculares, y permite restablecer el equilibrio muscular fisiológico en un periodo relativamente corto, sin sobrecarga y sin necesidad de entrenamientos prolongados.


Cuando los músculos faciales se encuentran en un estado de equilibrio fisiológico, los tejidos del rostro se disponen de forma armónica: la piel se mantiene uniforme, sin pliegues ni flacidez marcada, y los contornos conservan su definición.

Con el tiempo, bajo la influencia del estrés, la mímica activa y las alteraciones de la postura, se desarrolla un desequilibrio músculo-fascial.
Este proceso puede aparecer a cualquier edad y, con frecuencia, se manifiesta mucho antes de que sean visibles los cambios asociados al envejecimiento.

En las zonas de tensión crónica aparecen arrugas en la frente, el entrecejo y alrededor de los ojos, y se forman pliegues nasolabiales profundos.
En las áreas de musculatura debilitada, los tejidos pierden soporte, se vuelven más flácidos y tienden al descenso.


Cómo la estimulación biomecánica restaura el equilibrio muscular


La estimulación biomecánica es un método de vibración profunda aplicada a lo largo de las fibras musculares, en la dirección de su contracción natural.

Como resultado, los músculos debilitados recuperan progresivamente su tono fisiológico, mientras que los músculos con exceso de tensión se relajan.

Este tipo de vibración se diferencia de forma fundamental del funcionamiento de los vibramasajeadores convencionales y de los electroestimuladores musculares, y permite restablecer el equilibrio muscular fisiológico en un periodo relativamente corto, sin sobrecarga y sin necesidad de entrenamientos prolongados.

Tejido adiposo subcutáneo y cambios
relacionados con la edad
Tejido adiposo subcutáneo y cambios relacionados con la edad

Con el paso del tiempo, el tejido adiposo subcutáneo, tanto superficial como profundo, experimenta cambios deformativos significativos.
En las zonas superior y media del rostro, el tejido graso se adelgaza progresivamente, mientras que en el tercio inferior tiende a desplazarse hacia abajo y a acumularse en la región de la mandíbula y el mentón.

Como consecuencia de la pérdida de volumen en la parte superior del rostro, los ojos adquieren un aspecto más hundido, las mejillas se vuelven más cóncavas y se forman pliegues nasolabiales marcados y líneas de marioneta.
En la parte inferior del rostro aparecen los llamados “bryls” y el doble mentón, alterándose la forma del denominado “triángulo de la juventud”.


El papel de la estimulación biomecánica en el trabajo con el
tejido adiposo subcutáneo

La estimulación biomecánica no actúa sobre el tejido adiposo subcutáneo de manera aislada, sino en estrecha relación con el armazón muscular.
La vibración aplicada mejora los procesos metabólicos y la microcirculación, mientras que la recuperación del estado funcional de los músculos proporciona un soporte más estable para los compartimentos grasos.

Como resultado, los volúmenes se redistribuyen de forma más fisiológica, disminuye la expresión de las acumulaciones grasas locales, los tejidos adquieren mayor cohesión y el contorno facial se vuelve más definido.



Con el paso del tiempo, el tejido adiposo subcutáneo, tanto superficial como profundo, experimenta cambios deformativos significativos.
En las zonas superior y media del rostro, el tejido graso se adelgaza progresivamente, mientras que en el tercio inferior tiende a desplazarse hacia abajo y a acumularse en la región de la mandíbula y el mentón.

Como consecuencia de la pérdida de volumen en la parte superior del rostro, los ojos adquieren un aspecto más hundido, las mejillas se vuelven más cóncavas y se forman pliegues nasolabiales marcados y líneas de marioneta.
En la parte inferior del rostro aparecen los llamados “bryls” y el doble mentón, alterándose la forma del denominado “triángulo de la juventud”.


El papel de la estimulación biomecánica en el trabajo con el tejido adiposo subcutáneo

La estimulación biomecánica no actúa sobre el tejido adiposo subcutáneo de manera aislada, sino en estrecha relación con el armazón muscular.
La vibración aplicada mejora los procesos metabólicos y la microcirculación, mientras que la recuperación del estado funcional de los músculos proporciona un soporte más estable para los compartimentos grasos.

Como resultado, los volúmenes se redistribuyen de forma más fisiológica, disminuye la expresión de las acumulaciones grasas locales, los tejidos adquieren mayor cohesión y el contorno facial se vuelve más definido.


Capilares y microcirculación:
la clave para la nutrición de los tejidos
Capilares y microcirculación:
la clave para la nutrición de los tejidos

La nutrición de la piel, los músculos y el tejido adiposo subcutáneo se realiza a través del sistema de microcirculación, es decir, los capilares.
Con el paso del tiempo y en presencia de una tensión muscular crónica, parte de los capilares deja de participar plenamente en el flujo sanguíneo.

Durante la estimulación biomecánica, la vibración se transmite a lo largo de las fibras musculares.
Los músculos comienzan a funcionar como una “bomba” activa, impulsando la sangre a través de la red vascular.

Como resultado:
• se activa el flujo sanguíneo capilar;
• se incorporan al trabajo capilares previamente poco activos;
• los tejidos reciben mayor cantidad de oxígeno y nutrientes;
• mejora el drenaje linfático y disminuyen los fenómenos de estancamiento.

Precisamente la recuperación de la microcirculación constituye la base de la mejora de la calidad de la piel y de los tejidos del rostro.


La nutrición de la piel, los músculos y el tejido adiposo subcutáneo se realiza a través del sistema de microcirculación, es decir, los capilares.
Con el paso del tiempo y en presencia de una tensión muscular crónica, parte de los capilares deja de participar plenamente en el flujo sanguíneo.

Durante la estimulación biomecánica, la vibración se transmite a lo largo de las fibras musculares.
Los músculos comienzan a funcionar como una “bomba” activa, impulsando la sangre a través de la red vascular.

Como resultado:
• se activa el flujo sanguíneo capilar;
• se incorporan al trabajo capilares previamente poco activos;
• los tejidos reciben mayor cantidad de oxígeno y nutrientes;
• mejora el drenaje linfático y disminuyen los fenómenos de estancamiento.

Precisamente la recuperación de la microcirculación constituye la base de la mejora de la calidad de la piel y de los tejidos del rostro.

La piel como reflejo de los procesos profundos
La piel como reflejo de los procesos profundos

La piel es la capa más externa del rostro y la primera en reaccionar a los cambios que se producen en las estructuras profundas.
Con la edad, disminuyen su densidad, elasticidad y capacidad de regeneración; el tono se vuelve menos uniforme y aparecen la sequedad y el adelgazamiento cutáneo.

Es importante comprender que la piel no existe de forma aislada.
Su estado depende directamente de la calidad de la nutrición tisular, de la microcirculación y del soporte proporcionado por los músculos y el tejido adiposo subcutáneo.

Por ello, los cambios estables y duraderos en la piel no son posibles sin trabajar las capas más profundas.


La piel es la capa más externa del rostro y la primera en reaccionar a los cambios que se producen en las estructuras profundas.
Con la edad, disminuyen su densidad, elasticidad y capacidad de regeneración; el tono se vuelve menos uniforme y aparecen la sequedad y el adelgazamiento cutáneo.

Es importante comprender que la piel no existe de forma aislada.
Su estado depende directamente de la calidad de la nutrición tisular, de la microcirculación y del soporte proporcionado por los músculos y el tejido adiposo subcutáneo.

Por ello, los cambios estables y duraderos en la piel no son posibles sin trabajar las capas más profundas.

Qué resultados ofrece
la estimulación biomecánica facial
Qué resultados ofrece
la estimulación biomecánica facial


Con mayor frecuencia se observan los siguientes efectos:

• efecto lifting: un óvalo facial más definido y recogido;
• disminución de la expresión de las arrugas y pliegues de origen mímico;
• reducción de la hinchazón, especialmente en el tercio inferior del rostro y en la zona periocular;
• una mirada más abierta y descansada;
• mejora del turgor, del tono saludable y de la calidad de la piel.

A nivel tisular:

• recuperación del normotono muscular;
• mejora de la microcirculación y de la nutrición tisular;
• redistribución más fisiológica de los volúmenes;
• ralentización de los cambios relacionados con la edad con
un mantenimiento regular.

El método no modifica los rasgos individuales del rostro ni crea volumen artificial, sino que devuelve a los tejidos un estado más natural y equilibrado.



Con mayor frecuencia se observan los siguientes efectos:

• efecto lifting: un óvalo facial más definido y recogido;
• disminución de la expresión de las arrugas y pliegues de origen mímico;
• reducción de la hinchazón, especialmente en el tercio inferior del rostro y en la zona periocular;
• una mirada más abierta y descansada;
• mejora del turgor, del tono saludable y de la calidad de la piel.

A nivel tisular:

• recuperación del normotono muscular;
• mejora de la microcirculación y de la nutrición tisular;
• redistribución más fisiológica de los volúmenes;
• ralentización de los cambios relacionados con la edad con un mantenimiento regular.

El método no modifica los rasgos individuales del rostro ni crea volumen artificial, sino que devuelve a los tejidos un estado más natural y equilibrado.

Formato del procedimiento
Formato del procedimiento

La estimulación biomecánica facial puede utilizarse como un procedimiento independiente, por ejemplo, con un enfoque preventivo o en aquellos casos en los que el cliente no opta por el masaje manual.
En este formato, el método también ofrece efectos positivos gracias al trabajo sobre los músculos y la microcirculación.

No obstante, en la práctica, los resultados más evidentes y duraderos se alcanzan al combinar el masaje miofascial manual y la estimulación biomecánica dentro de una misma sesión.

El procedimiento se estructura de la siguiente manera:
en una primera fase se realiza un trabajo manual sobre los tejidos, orientado a la preparación del rostro: mejora de la movilidad, liberación de tensiones superficiales y aumento de la sensibilidad tisular.
A continuación, la sesión se completa con la fase de estimulación biomecánica, que permite activar de forma más profunda y fisiológica la musculatura y la microcirculación.

Este enfoque combinado potencia el efecto de cada etapa:
el trabajo manual prepara los tejidos, y la estimulación biomecánica consolida el resultado a un nivel más profundo.


La estimulación biomecánica facial puede utilizarse como un procedimiento independiente, por ejemplo, con un enfoque preventivo o en aquellos casos en los que el cliente no opta por el masaje manual.
En este formato, el método también ofrece efectos positivos gracias al trabajo sobre los músculos y la microcirculación.

No obstante, en la práctica, los resultados más evidentes y duraderos se alcanzan al combinar el masaje miofascial manual y la estimulación biomecánica dentro de una misma sesión.

El procedimiento se estructura de la siguiente manera:
en una primera fase se realiza un trabajo manual sobre los tejidos, orientado a la preparación del rostro: mejora de la movilidad, liberación de tensiones superficiales y aumento de la sensibilidad tisular.
A continuación, la sesión se completa con la fase de estimulación biomecánica, que permite activar de forma más profunda y fisiológica la musculatura y la microcirculación.

Este enfoque combinado potencia el efecto de cada etapa:
el trabajo manual prepara los tejidos, y la estimulación biomecánica consolida el resultado a un nivel más profundo.

Curso de procedimientos y
mantenimiento del resultado
Curso de procedimientos y mantenimiento del resultado

La estimulación biomecánica se realiza en formato de curso.

Curso recomendado:
de 6 a 15 sesiones, en función de la edad y del estado de los tejidos.

Frecuencia óptima:
día por medio o 2 veces por semana.
Con una frecuencia de 1 vez por semana también es posible obtener resultados, aunque estos se desarrollan de forma más gradual.

Mantenimiento del resultado:
• hasta los 30 años: trabajo en curso sin necesidad obligatoria de mantenimiento;
• de 30 a 40 años: mantenimiento 1 vez cada 1–2 semanas;
• a partir de los 40 años o en presencia de cambios más marcados: mantenimiento 1 vez por semana.

En ausencia de mantenimiento, los tejidos regresan progresivamente a su estado inicial, lo cual constituye un proceso fisiológico natural.



La estimulación biomecánica se realiza en formato de curso.

Curso recomendado:
de 6 a 15 sesiones, en función de la edad y del estado de los tejidos.

Frecuencia óptima:
día por medio o 2 veces por semana.
Con una frecuencia de 1 vez por semana también es posible obtener resultados, aunque estos se desarrollan de forma más gradual.

Mantenimiento del resultado:
• hasta los 30 años: trabajo en curso sin necesidad obligatoria de mantenimiento;
• de 30 a 40 años: mantenimiento 1 vez cada 1–2 semanas;
• a partir de los 40 años o en presencia de cambios más marcados: mantenimiento 1 vez por semana.

En ausencia de mantenimiento, los tejidos regresan progresivamente a su estado inicial, lo cual constituye un proceso fisiológico natural.


Contraindicaciones
Contraindicaciones

El procedimiento no se realiza en los siguientes casos:

• procesos inflamatorios e infecciosos agudos;
• Fiebre corporal elevada;
• enfermedades oncológicas (en fase activa);
• epilepsia;
• alteraciones significativas de la sensibilidad en la zona de tratamiento;
• traumatismos recientes del rostro y el cuello;
• lesiones cutáneas en la zona de tratamiento (pústulas, vesículas, erupciones).


Información importante antes del procedimiento

Antes de iniciar la sesión, es imprescindible informar al especialista si presenta:

Estructuras dentales

• coronas, puentes o implantes dentales;
(en estos casos se aplica una técnica de trabajo adaptada)

Materiales introducidos en la zona facial

• rellenos dérmicos (fillers),
• hilos tensores (mesohilos),
• implantes,
• toxina botulínica.

La presencia de materiales introducidos no siempre constituye una contraindicación, pero requiere una selección individual de la técnica y de las zonas de actuación.

Por lo general:
• tras la aplicación de toxina botulínica, el procedimiento se realiza no antes de 3–4 meses;
• algunas zonas pueden quedar excluidas del tratamiento;
• en presencia de implantes o hilos, el trabajo sobre el rostro puede estar limitado, siendo posible el tratamiento de otras áreas (cuello, zona cervical).

La decisión final se toma de forma individual tras la consulta.


Enfoque individual

La estimulación biomecánica no se realiza siguiendo un esquema estándar.
Cada procedimiento se adapta al estado de los tejidos y a las características del cliente, priorizando la seguridad y la fisiología del tratamiento.




El procedimiento no se realiza en los siguientes casos:

• procesos inflamatorios e infecciosos agudos;
• fiebre corporal elevada;
• enfermedades oncológicas (en fase activa);
• epilepsia;
• alteraciones significativas de la sensibilidad en la zona de tratamiento;
• traumatismos recientes del rostro y el cuello;
• lesiones cutáneas en la zona de tratamiento (pústulas, vesículas, erupciones).


Información importante antes del procedimiento

Antes de iniciar la sesión, es imprescindible informar al especialista si presenta:

Estructuras dentales

• coronas, puentes o implantes dentales;
(en estos casos se aplica una técnica de trabajo adaptada)

Materiales introducidos en la zona facial

• rellenos dérmicos (fillers),
• hilos tensores (mesohilos),
• implantes,
• toxina botulínica.

La presencia de materiales introducidos no siempre constituye una contraindicación, pero requiere una selección individual de la técnica y de las zonas de actuación.

Por lo general:
• tras la aplicación de toxina botulínica, el procedimiento se realiza no antes de 3–4 meses;
• algunas zonas pueden quedar excluidas del tratamiento;
• en presencia de implantes o hilos, el trabajo sobre el rostro puede estar limitado, siendo posible el tratamiento de otras áreas (cuello, zona cervical).

La decisión final se toma de forma individual tras la consulta.


Enfoque individual

La estimulación biomecánica no se realiza siguiendo un esquema estándar.
Cada procedimiento se adapta al estado de los tejidos y a las características del cliente, priorizando la seguridad y la fisiología del tratamiento.



Preguntas frecuentes
  • ¿Es necesario realizar tratamientos de cuidado de la piel si estoy realizando estimulación biomecánica?
    Sí. La estimulación biomecánica no sustituye el cuidado de la piel, sino que lo complementa.
    El procedimiento actúa sobre las estructuras profundas —los músculos, la microcirculación y la nutrición tisular—Los tratamientos de cuidado y la cosmética son necesarios para mejorar el estado de la piel en sí, especialmente en casos de sequedad, fotoenvejecimiento y alteración de la función barrera.

    Los mejores resultados se alcanzan cuando se combinan el trabajo profundo y un cuidado de la piel correctamente seleccionado.
  • ¿Ayuda la estimulación biomecánica si la piel ya está dañada por el sol o presenta un fotoenvejecimiento marcado?
    La estimulación biomecánica mejora la nutrición de la piel mediante la recuperación de la microcirculación, creando condiciones favorables para su renovación.
    No obstante, en casos de fotoenvejecimiento acusado, sequedad y disminución de la densidad cutánea, son necesarios tratamientos adicionales de cuidado y recuperación dirigidos específicamente a la calidad de la piel.

    Los procedimientos no se excluyen entre sí, sino que potencian su efecto cuando se combinan.
  • ¿Es doloroso?
    No. El procedimiento no es doloroso.
    Las sensaciones son individuales y, en la mayoría de los casos, se describen como confortables.
  • ¿Después de cuántas sesiones se notan los resultados?
    Muchas personas perciben los primeros cambios ya tras 1–2 sesiones: disminuye la hinchazón, aparece una sensación de ligereza y un efecto lifting.
    Los cambios visibles se desarrollan de forma progresiva a lo largo del curso y se consolidan con un mantenimiento regular.
  • Si se interrumpen las sesiones, ¿se mantiene el resultado?
    Como ocurre con cualquier trabajo sobre los tejidos, sin mantenimiento el resultado tiende a debilitarse con el tiempo.
    Se trata de un proceso fisiológico natural.
    Las sesiones de mantenimiento permiten conservar los cambios alcanzados y ralentizar los procesos relacionados con la edad.
  • ¿Es adecuada la estimulación biomecánica si no deseo realizar inyecciones?

    Sí. La estimulación biomecánica es adecuada para quienes buscan un enfoque no invasivo y fisiológico para trabajar los cambios relacionados con la edad y no planean recurrir a métodos inyectables o quirúrgicos.
  • ¿Se puede combinar la BMS con cosmética y cuidado domiciliario?
    No solo se puede, sino que se recomienda.
    El cuidado domiciliario apoya la piel desde el exterior, mientras que la estimulación biomecánica mejora su nutrición y su estado funcional desde el interior.
Preguntas frecuentes
  • ¿Es necesario realizar tratamientos de
    de la piel si estoy realizando estimulación biomecánica?

    Sí. La estimulación biomecánica no sustituye el cuidado de la piel, sino que lo complementa.
    El procedimiento actúa sobre las estructuras profundas —los músculos, la microcirculación y la nutrición tisular—.Los tratamientos de cuidado y la cosmética son necesarios para mejorar el estado de la piel en sí, especialmente en casos de sequedad, fotoenvejecimiento y alteración de la función barrera.

    Los mejores resultados se alcanzan cuando se combinan el trabajo profundo y un cuidado de la piel correctamente seleccionado.
  • ¿Ayuda la estimulación biomecánica si la piel ya está dañada por el sol o presenta un fotoenvejecimiento marcado?

    La estimulación biomecánica mejora la nutrición de la piel mediante la recuperación de la microcirculación, creando condiciones favorables para su renovación.
    No obstante, en casos de fotoenvejecimiento acusado, sequedad y disminución de la densidad cutánea, son necesarios tratamientos adicionales de cuidado y recuperación dirigidos específicamente a la calidad de la piel.

    Los procedimientos no se excluyen entre sí, sino que potencian su efecto cuando se combinan.
  • ¿Es doloroso?

    No. El procedimiento no es doloroso.
    Las sensaciones son individuales y, en la mayoría de los casos, se describen como confortables.
  • ¿Después de cuántas sesiones se notan los resultados?

    Muchas personas perciben los primeros cambios ya tras 1–2 sesiones: disminuye la hinchazón, aparece una sensación de ligereza y un efecto lifting.
    Los cambios visibles se desarrollan de forma progresiva a lo largo del curso y se consolidan con un mantenimiento regular.
  • Si se interrumpen las sesiones, ¿se mantiene el resultado?

    Como ocurre con cualquier trabajo sobre los tejidos, sin mantenimiento el resultado tiende a debilitarse con el tiempo.
    Se trata de un proceso fisiológico natural.
    Las sesiones de mantenimiento permiten conservar los cambios alcanzados y ralentizar los procesos relacionados con la edad.
  • ¿Es adecuada la estimulación biomecánica si no deseo realizar inyecciones?

    Sí. La estimulación biomecánica es adecuada para quienes buscan un enfoque no invasivo y fisiológico para trabajar los cambios relacionados con la edad y no planean recurrir a métodos inyectables o quirúrgicos.
  • ¿Se puede combinar la BMS con cosmética y cuidado domiciliario?

    No solo se puede, sino que se recomienda.
    El cuidado domiciliario apoya la piel desde el exterior, mientras que la estimulación biomecánica mejora su nutrición y su estado funcional desde el interior.
Dirección de atención: Carrer Sant Martí, 59
Lleida, España
Made on
Tilda