En la estética corporal existen numerosas técnicas de aparatología; sin embargo, no todas actúan de forma fisiológica sobre los tejidos ni ofrecen resultados estables a largo plazo.
La miostimulación provoca contracciones musculares de manera forzada mediante impulsos eléctricos, sin mejorar el estado de la piel, las fascias ni el tejido adiposo. Con un uso frecuente, el músculo puede dejar de responder adecuadamente a los estímulos externos y, con el tiempo, disminuir su funcionalidad, incluida la respuesta a las señales del propio sistema nervioso.
Las técnicas de compresión y la presoterapia reducen el volumen corporal mediante la eliminación temporal de líquidos. No modifican la estructura de los tejidos, por lo que el efecto es de corta duración y requiere la repetición constante de las sesiones.
El masaje con vacío y rodillos actúa a través de presión negativa, sobrecargando vasos y capilares. En la práctica, esto puede manifestarse con hematomas, edema reactivo y falta de un resultado estable cuando se utiliza de forma prolongada.
La criolipólisis produce una reducción visual del volumen al actuar sobre las células grasas, pero no mejora la calidad de la piel ni influye en el tono muscular. Entre los posibles riesgos se encuentran los cambios fibróticos en los tejidos (proliferación del tejido conectivo) y la hiperplasia adiposa paradójica, una condición en la que el tejido graso, en lugar de reducirse, puede volverse más denso y aumentar.
La terapia Endospheres se considera un método suave y seguro, adecuado para el drenaje linfático y la reducción de la retención de líquidos; sin embargo, su acción es principalmente superficial. En casos de acumulaciones grasas densas y una disminución marcada del tono muscular, lograr una corrección visible de la forma corporal puede resultar difícil.
La estimulación biomecánica ocupa un lugar especial, ya que combina la suavidad del tratamiento con una profunda acción sobre los tejidos —piel, tejido adiposo subcutáneo, fascias y músculos— sin intervenciones agresivas ni efectos secundarios negativos.